Fecha: 06/06/2018
Fuente: Cubadebate

El secretario de la Convención de Patrimonio Cultural Inmaterial, Tim Curtis, hizo entrega del título que acredita oficialmente al punto cubano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de la nación caribeña, Gladys Collazo, con la presencia en el acto del destacado intelectual Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).

El periodista, escritor y vicepresidente de la Uneac, Pedro de la Oz, ofreció una amplia disertación acerca de los rasgos que distinguen al punto, ilustró su arraigo popular incluso en las generaciones más jóvenes, y subrayó su vitalidad como manifestación representativa de los cubanos.

Asimismo, recordó que junto al punto, la rumba también forma parte de la lista de Patrimonio Inmaterial, “un mérito que se agradece y compromete por cuanto representa un reconocimiento mundial, pero se trata de un compromiso que debe ser asumido a diario y, ante todo, entre nosotros mismos”.

De acuerdo con De la Oz, “primero fue la rumba, ahora el punto, mañana tendrá que ser el son, tres complejos, más que géneros, de la cultura musical cubana que nos distinguen como nación”.

Por su parte, Barnet brindó una conferencia sobre la rumba, la cual asoció con la libertad y la emancipación.

Ante un amplio público presente, procedente de numerosos países, el intelectual sostuvo que “la rumba está en el alma de los cubanos”, y enfatizó su vasta proliferación en todo el país, en el cual existen innumerables grupos musicales y danzarios dedicados a cultivarla.

El presidente de la Uneac afirmó que “la rumba es inteligente porque asume una segunda naturaleza al cumplir una función social” y porque “rompe barreras suburbanas y religiosas para instalarse en las urbes capitalinas”.

Barnet rindió un homenaje a todos los rumberos de Cuba, que se dedican a cultivar un género de vitalidad constante.

En la velada se proyectaron materiales audiovisuales como una rumba dedicada al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, a quien se le rindió homenaje por su firme compromiso con la promoción de los valores culturales.

En este sentido, la embajadora de Cuba ante la Unesco, Dulce Buergo, citó sus palabras: “La cultura es lo primero que hay que salvar”.