Autor: Andy Jorge Blanco
Fecha: 17/06/2019
Fuente: Cubadebate

A cinco meses de cumplir sesenta y nueve años, Máximo Gómez falleció en La Habana. Sin embargo, el cuarto donde murió el General de Generales el 17 de junio de 1905, en la casa de 5ta y D, del Vedado capitalino, está en Cárdenas desde 1909.

Hace 110 años, las puertas, mamparas, el techo y el piso de la histórica habitación fueron trasladados y reconstruidos en el antiguo Museo y Biblioteca Pública de esta ciudad matancera, luego de las gestiones de los cardenenses Benito Lagueruela y Vicente Font.

“La casa donde murió el General del Ejército Libertador iba a ser modificada y el 28 de octubre de 1908, mediante escrituras públicas ante notario, se efectúa la donación al museo de Cárdenas, la cual se transporta por ferrocarril. Y es en los primeros meses de 1909 cuando se reconstruye la habitación, que es el primer monumento trasladado en Cuba”, dijo Danilo Martínez Carmenate, jefe del Departamento de Investigación del Museo “Oscar María de Rojas”.

El 2 de enero de 1913, la hija menor del Generalísimo, Margarita Gómez de Vargas, visitó el museo. Allí expresó que la habitación estaba expuesta exactamente como ella la recordaba en La Habana, apuntó Martínez Carmenate.

En este mismo año, el patriota cardenense Oscar María de Rojas –“el adelantado de la museología en Cuba”, como lo define Danilo Martínez– gestionó la donación de las piezas ubicadas al interior de la habitación donde fallece Gómez. Uno de los hijos del mambí dominicano, Urbano Gómez Toro, facilitó al museo la cama, el escaparate, y la silla y mesa de noche, que se conservan hasta hoy en el actual Centro de Veteranos de la Independencia “Máximo Gómez”, inmueble que pertenece al Museo “Oscar María de Rojas”.

La prensa de la época se hizo eco del suceso y así lo comentó a Cubadebate Danilo Martínez: El 17 de febrero de 1914 el diario El Popular afirmaba que, aún si el museo no tuviera otras piezas de alto valor histórico, estas pertenecientes a Gómez eran suficientes para convertirlo en la primera institución de su tipo en el país.

La habitación del Generalísimo permaneció en el antiguo Museo y Biblioteca Pública de Cárdenas hasta que hubo una alerta en 1984. Elvira de Rojas, hija del patriota cardenense Carlos María de Rojas, solicita que la habitación se traslade aquí, al Centro de Veteranos, debido a que el inmueble donde estaba se hallaba en franco deterioro, dijo Martínez Carmenate.

Desde 1986, en el aniversario 150 del natalicio de Gómez, la habitación donde el General mambí empezó a ser legado, se ubica en este centro museológico de Cárdenas junto a otras piezas vinculadas con su vida. La comisión que lo trasladó definitivamente hacia aquí estuvo integrada por el entonces director del museo “Oscar María de Rojas”, Lázaro Miranda Chirino; Laureano Lorente González, presidente de la Delegación Municipal de Monumentos, y el arquitecto Augusto Bueno García, entre otros.

Bueno García recordó la última reconstrucción del cuarto: «Es un lugar de valor excepcional desde el punto de vista histórico. Son contados los lugares en el mundo donde se hacen traslados de monumentos. Por eso fuimos muy escrupulosos en la posición de la cama y los muebles, según el plano original de Benito Lagueruela».

Ubicada en posición similar a la que tenía en la casa de 5ta y D, en La Habana, la habitación del jefe del Ejército Libertador quedó reinaugurada el 30 de julio de 1986 con la presencia del Comandante Juan Almeida Bosque, Pedro Máximo Vargas Gómez, nieto del Generalísimo, y familiares de veteranos de la independencia.

“¿Tú sabes cuántos hijos tuvo Máximo Gómez?”, preguntó Danilo Martínez cuando mencionó al nieto del patriota dominicano-cubano: “Diecisiete hijos, y falleció también un diecisiete. Una curiosidad histórica”.

En el patio del Centro de Veteranos, a la entrada del cuarto de Gómez, también se recuerda el número: “El libertador Máximo Gómez Báez, fallecido el 17 de junio de 1905 en esta habitación que ha sido trasladada cuidadosamente a este lugar desde la casa calle 5ta esquina D, del Vedado”.