Campana que daba inicio a la vida en La Isabelica.
Casa vivienda del cafetal El Jaguey, en el municipio Yateras, Guantánamo.
Horno de cal del cafetal La Isabelica.
Casa almacén del cafetal La Isabelica, Gran Piedra, Santiago de Cuba.
Secadero del cafetal La Isabelica
Moulín o tahona del cafetal La Isabelica.
Reloj de sol de la hacienda La Isabelica.

Porque las ruinas de los cafetales de los siglos XIX y principios del XX en el Sudeste de Cuba son un testimonio único y elocuente de una forma de explotación agrícola en un monte virgen, y las huellas de estos han desaparecido en el mundo; y porque la producción de café en el Sudeste de Cuba durante el siglo XIX y comienzos del XX tuvo como resultado la creación de un paisaje cultural único, ejemplificando una etapa significativa en el desarrollo de este sistema de agricultura*, este sitio forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial desde el 29 de noviembre del año 2000.

 

La declaratoria tuvo lugar durante la XXIV Reunión del Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO, celebrada en Cairns, Australia. A inicios del siglo XIX llegaron, desde Santo Domingo, los colonos franceses y creoles con sus esclavos africanos, para establecerse en el sureste de Cuba, donde fomentaron el cultivo del café y otros productos. De aquellos asentamientos, localizados en las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba, aún subsiste un grupo de edificaciones agroindustriales consideradas monumentos de la ingeniería hidráulica vial, arquitectónica doméstica, funeraria y productiva. Algunas de ellas, situadas en valles entre montañas y en terrenos de abruptas pendientes, revelan la maestría de ingenieros, carpinteros, alarifes y mano de obra esclava, en el aprovechamiento de los espacios, la adaptación a la topografía y la búsqueda de soluciones para crear la red de caminos que favoreciera el proceso productivo.

 

* Criterios culturales que fundamentan la declaratoria.