Resolución No. 9 /2016

 

POR CUANTO: La Constitución de la República de Cuba, en su artículo 39, inciso h) establece que: ¨El Estado defiende la identidad de la cultura cubana y vela por la conservación del patrimonio cultural y la riqueza artística e histórica de la nación.¨

POR CUANTO: La Ley No. 1 de Protección al Patrimonio Cultural, de fecha 4 de agosto de 1977, mediante su Reglamento contenido en el Decreto No. 118 de fecha  23 de septiembre de 1983, en sus artículos 1 y 2 respectivamente, define los bienes que forman parte del patrimonio cultural de la nación y establece que corresponde al Ministerio de Cultura precisar y declarar a través de la Dirección de Patrimonio Cultural, actual Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, los bienes que deben formar parte del patrimonio cultural de la nación.

POR CUANTO: De acuerdo con lo dispuesto en la Resolución No. 66 del Ministerio de Economía y Planificación y en la Resolución No. 73 del Ministerio de Cultura de 14 de julio de 1995, se autorizó la constitución y fue creado el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural como nueva estructura orgánica del Ministerio de Cultura con personalidad jurídica propia.

POR CUANTO: La Resolución No. 37 fecha 21 de septiembre de 2011 dictada por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, designó a la compañera Gladys María Collazo Usallán como Presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, con los deberes y atribuciones correspondientes a este cargo.

POR CUANTO: El concepto de patrimonio cultural abarca disímiles aspectos de la evolución del ser humano en sociedad, siendo uno de ellos el que atañe a aquellos usos,  conocimientos y técnicas –así como los objetos y espacios que les son inherentes– que son transmitidos de una generación a otra y se recrean constantemente por comunidades, grupos, y, si es el caso, individuos, en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, que infunden a dichas comunidades un sentimiento de identidad y continuidad, y que contribuyen, así, a promover el respeto por la diversidad cultural y la creatividad humana.

POR CUANTO: La historia del ron en Cuba se remonta al siglo XVIII cuando en el país, como en otras colonias de las Antillas, se desarrollan los usos para la obtención de la llamada tafia, a partir de la destilación del mosto fermentado del guarapo o jugo de la caña de azúcar, y alcanza punto culminante en 1862 con la aparición del ron ligero en Santiago de Cuba, el que, a diferencia del aguardiente tradicional, que no incluye en su procesamiento la depuración de los componentes, lleva un doble envejecimiento y se mezcla con otros destilados pertinentes.

POR CUANTO: El ron es un elemento ligado a la identidad del cubano, íntimamente asociado a leyendas y otras tradiciones orales; relacionado con personajes ilustres, y con lugares tan emblemáticos como las antiguas bodegas de las destilerías; presente en las fiestas carnavalescas, rituales y familiares; ingrediente indispensable de bebidas cotidianas, y componente de fórmulas populares de curación, cuya imagen ha sido trasladada a la literatura, al cine, las artes plásticas, la música y demás manifestaciones artísticas hasta convertirse en referente universal de la cultura de la nación.

POR CUANTO: En la tradición de fabricación del ron cubano ligero tienen un papel preponderante los maestros roneros, quienes son portadores de conocimientos y técnicas donde se combinan ciencia, tradición y sensibilidad, y que convierten a cada ron de la  Denominación de Origen Cuba en un exquisito producto, reconocido como único en el mundo.

POR CUANTO: La transmisión de los  saberes de los maestros roneros se ha mantenido ininterrumpida por más de ciento cincuenta años.  Estos conocimientos pasan de maestros a discípulos durante los largos procesos de aprendizaje y perfeccionamiento de unos y otros.

POR TANTO: El Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, en aras de garantizar la sostenibilidad y visibilidad de una expresión de la identidad nacional, y en uso de las facultades que le están conferidas,  

RESUELVE:

PRIMERO: Declarar Patrimonio Cultural de la Nación los saberes de los maestros roneros así como los espacios fabriles en los que ocurre el proceso de transmisión de dichos conocimientos.

SEGUNDO: Que el Registro Nacional de Bienes Culturales ejecute la inscripción del conjunto de bienes materiales, muebles e inmuebles, relacionados con los saberes de los maestros roneros.

TERCERO: Que las instituciones estatales, responsables de la salvaguardia de este patrimonio, velen por la adecuada visibilidad de su condición de Patrimonio Cultural de la Nación.

CUARTO: Notifíquese la presente resolución al Ministro de Cultura, a las direcciones provinciales de cultura y a cuantas personas naturales y jurídicas corresponda.

Archívese el original de esta resolución en el protocolo de resoluciones de este Consejo.

 

Dada en La Habana, a los 14 días del mes de marzo del año dos mil dieciséis. ¨Año 58 de la Revolución¨.  

 

Gladys Collazo Usallán

Presidenta
Consejo Nacional de Patrimonio Cultural

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